ESTRELLA FLORES-CARRETERO
MADRID

Soy psicóloga, profesora, empresaria y escritora, aunque no necesariamente por ese orden. Tengo tres novelas publicadas: «Duele la noche», «Piel de agua» y «Días de sal».

Duele la noche
Duele la noche

La nueva novela de Estrella Flores-Carretero

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El blog de Estrella

¿Eres de los que subrayan los libros?

Por el 05/11/2016

Los lectores de libros son muy distintos entre sí. Mientras unos disfrutan subrayando, resaltando, escribiendo notas…, otros consideran que eso es casi un sacrilegio.

Subrayar los libros Estrella Flores-Carretero

Para algunos lectores tener un libro entre las manos es como hacer un trabajo de clase. Iluminan las frases más relevantes, complementan el texto como si estuvieran elaborando notas de autor, corrigen errores y erratas, subrayan aquello que quieren memorizar, marcan lo que más los conmueve o se hacen un árbol de personajes para no perderse ningún detalle de la narración.

Otros, en cambio, consideran que el libro en papel es un objeto casi sagrado, en cuyos márgenes no se debe escribir ¡y menos con tinta indeleble! A lo sumo, si no queda más remedio, anotan lo imprescindible con un lápiz, flojito, por si se arrepienten, o lo escriben en un papel aparte que guardan entre sus páginas. Los aficionados al libro viejo y antiguo saben bien de estas sorpresas escondidas.

Algunos lectores de libros en papel son incapaces de doblar una esquina de la página para saber dónde abandonaron la lectura o para encontrar ese párrafo al que querrán volver o compartir con alguien. Pueden llegar, incluso, a forrar el libro para que no se deteriore la cubierta mientras lo llevan de un lugar a otro.

También hay gente selectiva, que puede subrayar un libro de estudio, de negocios o de autoayuda, pero jamás lo haría con una novela.

Luego están los que subrayan o no dependiendo de la edición. Parece que si es un libro de bolsillo importa menos garabatearlo que si se trata de una edición encuadernada en piel y con papel biblia, por poner un ejemplo.

Para quienes sienten una especie de temor a violar la página de papel puede estar bien leer en formato digital, que también permite resaltar o introducir notas, pero imagino que estos no cambiarían el olor a libro por la pantalla.

Nota al margen

Ya escribí sobre el legado hermosísimo de la marginalia, algo que, en mi opinión no debe perderse. Sin embargo, creo que cada cual es muy libre de elegir el tratamiento que quiere dar a sus libros en papel. Por ejemplo, conozco a alguien que cuando termina una novela, en la última página, siempre escribe un poema con lo que la historia le ha sugerido. ¿No es una forma preciosa de vivir la lectura?

Quienes sientan la necesidad de resaltar, que viene a ser algo así como decir estoy de acuerdo, esto me conmueve, voy a hacer lo mismo o soltaré esta frase en la próxima cena con mi cuñado…, que lo hagan. Quienes disfruten apostillando, corrigiendo o ampliando la información del autor, adelante. Y quienes prefieran que sus libros permanezcan intactos, nuevos como el primer día, sin dar pistas sobre sus pensamientos, perfecto.

¡Qué más da! Lo importante es leer.

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