ESTRELLA FLORES-CARRETERO
MADRID

Soy psicóloga, profesora, empresaria y escritora, aunque no necesariamente por ese orden. Tengo tres novelas publicadas: «Duele la noche», «Piel de agua» y «Días de sal».

Duele la noche
Duele la noche

La nueva novela de Estrella Flores-Carretero

‘Duele la noche’

Mira el trailer
Compra «Duele la Noche»
Suscríbete por email

Estas siguiendo este blog

Únete a otros 88 suscriptores

Sígueme en Facebook
El blog de Estrella

Adaptarnos al cambio o morir

Por el 26/01/2022

El mundo era cambiante antes de sufrir una pandemia con olas y olas que ha desbaratado todo lo que creíamos seguro. La Cuarta Revolución Industrial ya había irrumpido, marcada por las tecnologías digitales, que han afectado a nuestra forma de vivir, trabajar y relacionarnos. La velocidad de esta transformación no ha tenido precedentes en la historia y la amenaza de acabar con millones de puestos de trabajo tampoco es equiparable a lo que ocurrió en anteriores revoluciones. 

Esta convulsión global, además, no viene sola; se acompaña de desastres medioambientales, agotamiento de recursos naturales, masificación… Sin embargo, quienes son capaces de adaptarse e innovar saben que existen grandes oportunidades de éxito. Tras la crisis de la covid, el retorno creciente de la confianza puede ayudar a las empresas y a quienes las conforman a conseguir un mundo mejor, siempre que tengan en cuenta estos requisitos:

Propósito

Las empresas, ya sean individuales, pequeñas, medianas o grandes, deben integrar en el sentido de su existencia el deseo de hacer algo por los demás. Fracasarán si su aspiración es meramente enriquecerse, triunfarán si su propósito se centra en resolver, con sus productos o servicios, algún problema de la sociedad en la que se enmarcan.

Conexión

No me refiero a la digital que, por descontado, estará presente, sino a la emocional, que es la auténtica conexión entre las personas. Ahora los clientes se identifican con las empresas que muestran honestidad, empatía, que dialogan, que los valoran y que actúan con respeto por el medioambiente; empresas que se preocupan no solo por venderles productos o servicios, sino por escucharlos y solucionar sus deseos; entidades que cuidan de sus trabajadores, que son los principales valedores de su marca.

Flexibilidad

Nada es como solía ser hace pocos años: el dinero físico está desapareciendo de nuestras vidas y las criptomonedas han dejado de ser ciencia ficción; surgen nuevas formas de financiación, como el crowdfunding; la subcontratación y la externalización de servicios hacen que el trabajo fluya y abarque campos inusitados; queramos o no, dialogamos cada día con la inteligencia artificial e interactuamos con chatbots en la red; los robots hacen los trabajos rutinarios con mayor precisión que las personas; las empresas cuentan con colaboradores en cualquier lugar del planeta… Todo esto requiere flexibilidad y agilidad. Pero la adaptación no es fácil para las personas. Las empresas deben educar en el cambio constante, sin perder de vista el necesario apoyo emocional que necesitan sus trabajadores.

Esperanza

Las crisis suelen provocar una reacción positiva de afán de superación, surgen nuevos emprendedores y se contagia la necesidad de reinventarse. Esto está ocurriendo. Hemos aprendido a teletrabajar, a impartir clases online y a tener reuniones virtuales. Es verdad que todos anhelamos el contacto humano, porque nuestra naturaleza es social, pero estamos creando nuevas formas de salir adelante. 

Por lo tanto, es importante no caer en el desánimo, incorporar nuevo talento y refrescar las ideas, valorar las aportaciones de todos para avanzar juntos. La tecnología nos aporta grandes beneficios para alimentar la necesaria esperanza: una fuerza laboral que puede estar ubicada en cualquier lugar del mundo, gente con distintas culturas, con distintos intereses, diferentes capacidades y forma de hacer las cosas, diversas edades y formación…

No hay que temer al cambio, sino trabajar por adaptarnos a él constantemente, con rapidez y reflejos o, incluso más, adelantándonos a lo que va a ocurrir.

«Cualquiera que solo mire al pasado o al presente, se perderá el futuro»

John F. Kennedy

Esa es la verdadera inteligencia, que consiste en aceptar el entorno y adaptarnos a él, en asumir que el cambio es ley de vida.

ETIQUETAS
ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJE UN COMENTARIO